Ken Salazar rechaza acusaciones de Sheinbaum y descarta participación de EE. UU. en la captura de «El Mayo»

CDMX.– El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, rechazó de manera categórica las acusaciones del Gobierno mexicano respecto a una presunta intervención de agencias estadounidenses en la detención de Ismael «El Mayo» Zambada, ocurrida tras una supuesta traición interna en el Cártel de Sinaloa.

Mediante un pronunciamiento en sus redes oficiales, el exdiplomático fijó una postura contundente para desmarcar a Washington del operativo de traslado del capo: “No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra operación”, sostuvo.

Cuestionamientos desde el Ejecutivo y la FGR

La respuesta de Salazar se produce luego de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, redoblara la presión sobre la Casa Blanca al denunciar una presunta falta de transparencia e inconsistencias en los informes entregados a las autoridades mexicanas. La mandataria llegó a cuestionar públicamente la veracidad de los reportes previos emitidos por el propio exembajador.

A la par del reclamo presidencial, la Fiscalía General de la República (FGR) acusó formalmente a las agencias de inteligencia estadounidenses de proporcionar datos «falsos e imprecisos». La fiscal general, Ernestina Godoy, detalló en conferencia de prensa que en los días posteriores al suceso se impidió el acceso al personal del Ministerio Público federal a las oficinas del FBI en El Paso, Texas, así como al aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, donde se custodiaba la aeronave.

Godoy expuso además que el Gobierno norteamericano ha mantenido bajo reserva la identidad del piloto involucrado, quien, según la versión oficial mexicana, regresó a territorio nacional para continuar delinquiendo antes de ser detenido y extraditado de nueva cuenta.

Exhibición de la aeronave aviva la confrontación

El diferendo diplomático entre ambas naciones escaló tras confirmarse que la avioneta en la que Zambada fue movilizado a Estados Unidos se encuentra actualmente expuesta al público en un museo del Estado de Nuevo México, un hecho que las autoridades mexicanas han interpretado como una afrenta y un trofeo de las agencias de seguridad de ese país.

En su defensa, Ken Salazar insistió en que tanto él como el fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland, notificaron oportunamente a la administración de México que no existió injerencia norteamericana en la planeación o ejecución del vuelo. “La verdad es la verdad”, concluyó el exrepresentante de la Casa Blanca, en un escenario donde el control fronterizo y la cooperación bilateral en materia de seguridad encaran un nuevo periodo de tensiones.

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